Sweet leaf. Crema de cáñamo para pieles mixtas-secas

Llevaba un tiempo de rutinas cambiantes, de estrés, de revoluciones hormonales, de vivir sola, y eso se manifestaba en mi piel. De natural seca, atópica, y ávida de aceites ricos en ácido oleico como el de oliva y el de almendras, empezaban a brotar los granos en la frente y en la zona perioral, aislados, gordos, enormes, dolorosos. Y eso que no he tenido en la vida más que puntos negros en la nariz si la exfoliación era deficiente. No es extraño que la piel cambie con los factores ambientales y nutricionales, y las cremas se deben adaptar a ellos. En este caso, me sobraba hidratación con las cremas que venía usando, aunque pasarme a un cuidado para piel mixta suponía acabar con cara de lagartija. Claramente, necesitaba algo intermedio.

Entonces, descubrí gracias a la recomendación de mi colega Espliego las bondades del aceite de cáñamo. No os asustéis, no lleva THC, que no me quiero colocar. Se trata de un aceite con una altísima proporción de omega 6 y omega 3, de beneficios probados en el tratamiento de la dermatitis atópica y el acné al bloquear la acción de diversos metabolitos implicados en la cascada de inflamación. Su composición además lo hace un aceite muy penetrante, nada filmógeno ni comedogénico, que diluye muy bien el sebo, lo que me interesa para despedirme de los puntos negros y el millium. Parece un aceite hecho a mi medida, pero tiene un inconveniente…  su eleveda proporción en ácidos grasos poliinsaturados le hace proclive al enranciamiento. Por esto, en esta fórmula, he incluido un 4% de este tándem antioxidante diluido en aceite de caprilys (a recomendación también de mi compi, pero con un toque personal).

Buscando una crema con la consistencia untuosa pero penetrante que me gusta tanto, pero que fuera mínimamente comedogénica y me equilibrara bien la producción de sebo, llegué a esta fórmula que os pongo a continuación. Y estoy encantada, un grano contado en quince días que no ha llegado a desarrollar una inflamación importante. La pega, el aceite esencial de ylang-ylang. Cumple su función seborreguladora, pero detesto su olor, razón por la cual intenté neutralizar el olor con plantas más frescas como la citronela y la menta, aportando además ciertas propiedades antisépticas. Craso error, ahora el olor es controvertido: mientras que mi cuñada lo detesta, yo lo aguanto y a mi madre me gusta. A la próxima, pondré simplemente un 1% de aceite esencial de Salvia sclarea, antiinflamatorio, antiséptico y con un olor menos polémico que casa perfectamente con una estética de cannabis. Y si eso, añadir una puntillina de espirulina o de clorofila para el color verde, que si quiero yo estar guapa también lo tienen que estar mis cosméticos ¡faltaría más!

Otros activos que para mí son ya un must  por sus propiedades queratolíticas e hidratantes son la urea y la alantoína. Esta última además me encanta por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes; en general me gustan los principios activos gentiles con la piel. Por eso también pongo agua de rosas. Y un poquito de aloe vera, pero sin pasarse, que a mi piel no le hace demasiada gracia la astringencia. Por otro lado, el aceite de jojoba servirá de seborregulador, equilibrando mi piel, y el propóleo es un excelente regenerador celular, antioxidante y antimicrobiano. Por no hablar del delicioso aceite de argán, tan regenerante y tan rico en vitamina E. Una preparación estupenda que no sólo va a controlar mi acné y pulir las cicatrices sino que mimará las pieles maduras. Me encanta, la amo, la adopto. Al fin y al cabo todo consiste en conocerse bien.

Fase 1

  • 40,1% agua destilada
  • 2,5% urea
  • 3% ácido hialurónico al 1%
  • 2% fucocert
  • 10% hidrolato de rosas
  • 10% jugo de aloe vera

Fase 2

  • 1,5% alcohol cetílico
  • 1,5% ácido esteárico
  • 2% manteca de karité
  • 6% aceite de jojoba
  • 2% aceite de argán
  • 4,5% cera nº 3
  • 1,5% cera lanette
  • 0,3% goma guar

Fase 3

  • 5% aceite de cáñamo
  • 4% tándem antioxidante
  • 0,5% aceite esencial de ylang-ylang
  • 0,25% aceite esencial de citronela
  • 0,25% aceite esencial de menta
  • 1% tintura de propóleo
  • 0,5% alantoína
  • 1% pantenol
  • 0,6% sharomix

Aquí una muestrecina, en un tarrito transparente para que veáis bien la textura:SAM_0478[1]

Espli, ¡te la dedico aunque al final haya pasado del Emulsán y del HLB! A la próxima no te defraudaré.

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3 pensamientos en “Sweet leaf. Crema de cáñamo para pieles mixtas-secas

  1. esta crema me hace sentido toltalmente ,pero donde encuentro los ingredientes? me encantaría hacrla, siempre ocupo las bases que venden en farmacias y complemento con otras hidratantes, pero mi anhelo es hacer las bases para sentirme bien,me imagino la crema de cañamo ….

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  2. Pingback: Cuando el grajo vuela abajo… cámbiate de facial | La Choza de Bambú

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