De la cosmética a los fogones… ¡y receta de brownie a la Bambú!

Cuando el año pasado, en la carrera, estudié la asignatura de Tecnología de los Alimentos, me quedé maravillada con la cantidad de ingredientes empleados en cocina e industria alimentaria que también se utilizan como ingredientes cosméticos (más allá de los evidentes aceites y mantecas vegetales). En efecto, esta es la magia de la cosmética natural, no echarnos en la piel nada que no nos llevaríamos a la boca. Tiene sentido, entonces, llevarnos a la boca los productos naturales que utilizamos en la piel… ¿pero cómo?

Entre estos ingredientes nos encontramos agentes de consistencia y emulgentes como la lecitina de soja. Sus propiedades emulsionantes hacen de ella un ingrediente imprescindible en alimentos como el chocolate. Asimismo, al igual que el ácido fítico y el ácido cítrico, se utiliza como quelante, confiriendo propiedades antioxidantes que protegen a los alimentos del enranciamiento.

Por su parte,  la gomas xantana, carragenano y guar son empleadas como espesantes y gelificantes (¡igual que en cosmética!), y el agar-agar, para hacer gelatinas. No quedan fuera las ceras como la carnauba y la de abeja, que se encuentran en los ositos de gominola confiriéndoles dureza.

No sólo se utilizan ingredientes similares para modificar, sino para conservar el alimento. De esta manera, el sorbato potásico y el benzoato de sodio son conservantes usados más que por la industria cosmética, por la alimentaria, y determinados antioxidantes como el ácido ascórbico, los flavonoides, el extracto de té, el betacaroteno y los ya mencionados quelantes se usan igualmente para prevenir el enranciamiento de las grasas.

Desde el punto de vista de la nutrición, existen ciertos alimentos llamados alimentos funcionales, que con el fin de prevenir enfermedades y mejorar la salud, se enriquecen con ciertos ingredientes  que también empleamos en cosmética, como ácido graso omega 3 (en los huevos) o los fitoesteroles (en la margarina). No obstante, este se trata de un tema muy extenso acerca del cual prometo postear si os interesa en cuanto en mi máster dé esa lección, para poderos contar con el mayor detalle y rigor posible.

La presentación de los alimentos y de los platos va de la mano con la cosmética decorativa, utilizándose los mismos óxidos de hierro del maquillaje como colorantes alimentarios, con ciertas restricciones legales relacionadas con la Ingesta Diaria Admisible (IDA) de aditivos alimentarios (de la cual ya hablaré si la comunidad lo reclama). El surimi, por ejemplo, tiene ese color blanco impoluto debido al dióxido de titanio. Y el rojo cochinilla de los carmines también se emplea en alimentación.

En cuanto a aromatizantes naturales, el uso de aguas florales en repostería está ampliamente extendido  en España, donde todos los 5 de enero se elaboran tradicionalmente los roscones de reyes con agua de azahar como ingrediente estrella. Asimismo, los flavores aportados por las plantas aromáticas se deben los aceites esenciales que contienen y esto se puede aprovechar para darle a los platos un toque original. Por ejemplo, la  Cocacola tiene como  ingrediente el limoneno presente en los aceites esenciales de los cítricos, e incluso el chef Juan Mari Arzak está investigando cómo vehicularlos en alimentos atractivos al paladar para aprovechar sus propiedades terapéuticas. En resumen, con ciertas precauciones, es posible su uso en la cocina de casa. Es IMPRESCINDIBLE usar aceites esenciales 100% puros y quimiotipados, evitando por ejemplo aquellos ricos en cetonas por su hepatotoxicidad (como el aceite esencial  de Salvia officinalis o el de romero verbenona), y evitar su uso en niños y mujeres embarazadas. En todo caso, hay que procurar echar la mínima dosis posible, y utilizar aceites esenciales con un amplio margen de seguridad cuyas propiedades, indicaciones y contraindicaciones os conozcáis al dedillo. Ante la duda, consultad con vuestro proveedor sobre los aceites esenciales que adquiráis y partid de recetas ya probadas, evitando dosis mayores a una gota por persona. Para empezar, los cítricos son una excelente elección… y adivinad lo que hago con el aceite esencial de naranja dulce… Bueno,vale, os dejo la receta:

Para 6 personas

  • 150 g de chocolate para postres
  • 200 g de mantequilla. Algún día probaré a ver qué tal queda con aceite de coco.
  • 4 huevos
  • 200 g de azucar
  • 80 g de harina
  • Un puñado de nueces al gusto
  • 6 gotas de aceite esencial de naranja
  1. Se precalienta el horno a 180 º C
  2. Se baten los huevos y se añade el azúcar, hasta que quede homogéneo
  3. En otro bol, se funden la mantequilla y el chocolate
  4. En otro bol, se mezcla la harina con las nueces
  5. Cuando haya fundido el chocolate con la mantequilla, se añade la mezcla de los huevos y azúcar y las seis gotas de aceite esencial y se homogeneiza bien.
  6. Se añade la harina, se mezcla y se enmolda en un molde previamente embadurnado de mantequilla o cubierto de papel de horno
  7. Se hornea a 180 º C durante 40 minutos.

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Dejo además este documento de Ferrán Adriá, con muchas recetas hechas a partir de algunos de estos ingredientes que os he mencionado. ¡Un besazo!

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