Adiestramiento con clicker: lo más básico

Tal y como prometí, empezamos con los tutoriales de adiestramiento en este canal. Y hoy toca hablar de lo más básico: el clicker.

Un clicker es un aparatillo que podéis comprar en cualquier tienda de mascota, que al accionarlo hace un “click” inconfundible a los oídos de un animal entrenado. Como en el caso de la campanilla de Pavlov, se basa en el condicionamiento clásico, es decir, que el animal asocie el sonido a una recompensa. En adiestramiento en positivo siempre se va a trabajar con recompensas ya que está demostrado que es lo más eficaz, de tal manera que siempre echaremos mano de una bolsita llena de chuches. Yo uso las de la marca Frolic (que realmente es un pienso malillo), ya que son baratas, se pueden partir muy fácilmente y no conozco recompensa con la que los perros se vuelvan más yonkis aparte de las grasientas y poco recomendables salchichas. En psitácidas y aves, lo que más me gusta es el panizo en rama, ya que lo puedes desmenuzar para ponérselo en la mano a modo de cuenco o darle a comer de la espiguita y no es ceba demasiado como las pipas de girasol.clicker.png

¿Cómo funciona el clicker?

Durante unos días, hay que cargar el clicker. Esto significa que hay que crear la asociación entre el “click” y las chuches, y es tan fácil como clickar y dar una chuche al animal repetidas veces tal y como muestro en el vídeo. En el caso de Leela, que está un poco en celo, he podido comprobar que acercar y alejar la mano lo interpretaba como una invitación a un momento sexy, así que opté por poner la mano en forma de cuenquito.

Para enseñar una acción nueva con el clicker, basta con efectuar un comando (con gestos y/o voces) y hacer lo necesario para ayudar al animal a efectuar el movimiento que queremos (por ejemplo, levantarle la pata para que nos la dé). Entonces, clickaremos justo en el momento que el animal esté haciendo lo que queremos, aumentando el nivel de exigencia en cuanto a perfección según veamos que lo va entendiendo. Lo bueno de esto es que el clicker marca exactamente lo que queremos que haga, y el animal no se hace un lío intentando saber que quieres y aprende mucho más rápido.

Además, este aparato es muy útil para “capturar” comportamientos espontáneos del animal que queramos reproducir. Por ejemplo, la mía suele sacar la lengua de una manera muy mona y tengo planeado enseñarla a hacerlo a la orden clickando con chuche cada vez que lo haga. También sirve para prolongar la duración de ciertas órdenes, como en el caso de Arwen la reverencia; y para reforzar cuando el animal se porta bien, por ejemplo ignorar al gato de la casa o caminar en paralelo por la calle.

Quiero remarcar que al ser el condicionamiento clásico un modo de aprendizaje tan primitivo, es apto para cualquier especie de mamífero o ave. De hecho, se hacen experimentos hasta  con gallinas.

Como siempre, os animo a ver el vídeo ya que seguro que en él entenderéis mis explicaciones mucho mejor. Por otro lado, quería agradecerle a Beta Moments, con la que pienso hacer muchas más colaboraciones, su ayuda para realizar este vídeo.

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