Conservantes y antioxidantes en cosmética natural

Desde que entré es este mundillo del potingueo he podido observar cierta confusión con respecto a los conservantes y los antioxidantes en cosmética natural. Y es que aunque ambos tipos de ingredientes tengan la función de prolongar la vida útil de nuestros productos cosméticos, sus mecanismos de acción son completamente diferentes.

leucidal

Conservante Leucidal

Los conservantes son sustancias empleadas para impedir el crecimiento microbiano. De esta manera, se mantienen a raya las bacterias y hongos que puedan alterar nuestras cremas y cosméticos dando lugar a putrefacciones y fermentaciones. Hemos de tener en cuenta que los productos de cosmética natural son medios ricos en agua e ingredientes naturales que van a nutrir nuestra piel en la misma medida que van a servir de caldo de cultivo de microorganismos. Estos son capaces de alterar las propiedades de la crema e incluso resultar patógenos, con lo que los conservantes son imprescindibles para evitar que campen a sus anchas.

No caigamos en la quimiofobia: son más peligrosas estas bacterias y mohos que las pequeñas dosis de conservante que podamos usar (y más aún teniendo en cuenta que los disponibles a la venta para cosmética casera son totalmente inocuos para poder ser manipulados por personas inexpertas).

Ejemplos de conservantes son los controvertidos parabenos y fenoxietanol. Sin embargo, a nosotros nos interesan aquellos que son aceptados por la cosmética natural:

cosgard

Conservante Cosgard

  • Cosgard, el más conocido conservante de cosmética casera. Compuesto por ácido dehidroacético y alcohol bencílico, actúa en un rango de pH entre 2-7
  • Leucidal, que producido por la fermentación de rábanos por las bacterias Leuconostoc Kimchii, es muy bien tolerado por la piel y funciona en un rango de pH 3-8.
  • Extracto de semillas de pomelo, muy bien tolerado y activo en un rango de pH entre  pero no me gusta mucho ya que no tiene mucha potencia como antimicrobiano. Eso sí, tiene como particularidad su efecto antioxidante.
  • Sorbato de potasio y benzoato de sodio, muy bien tolerados pero con un comportamiento algo especialito dependiendo del pH,  ya que son activos en intervalos inferior a 6,5 y a  4,5 respectivamente. Por ello, lo más recomendable es usarlos en sinergia para potenciar sus efectos.
  • Naticide, eficaz para un amplio espectro de mircroorganismos y con un nada desdeñable intervalo de pH entre 3 y 9, pero con un olor bastante peculiar.
vitamina e.jpg

Vitamina E

Por su parte, los antioxidantes tienen una función completamente distinta: evitar el enranciamiento de las grasas que podamos añadir en nuestros cosméticos. El proceso de enranciamiento u oxidación de las grasas nada tiene que ver  con el crecimiento de microbios, ya que consiste en una reacción química mediante la cual el oxígeno reacciona con los ácidos grasos dando lugar a peróxidos e hidroperóxidos. Esta reacción se da de una manera más rápida en grasas insaturadas (por ejemplo, el aceite de lino) que en saturadas (como la manteca de cacao), y se ve acelerada por la acción de la luz ultravioleta, la temperatura, la presencia de radicales libres y lipooxigenasas, etc.

La función de los antioxidantes es inhibir esta reacción química tanto en la crema como en la piel donde sea aplicada (proporcionando un efecto antiedad), y los más llamativos son:

  • Vitamina E (tocoferol). Presente de manera natural en los aceites vegetales y soluble en los mismos,  también se puede obtener como aditivo en tiendas de cosmética casera o de complementos nutricionales
  • Coenzima Q10 o ubiquinona. Es antioxidante liposoluble conocido por su intervención en la fosforilación oxidativa, que es el mecanismo bioquímico mediante el cual las células obtienen energía.
  • Vitamina A o retinol, liposoluble y con propiedades queratolíticas
  • Betacaroteno o provitamina A, similar a la anterior pero de origen vegetal
  • Vitamina C. Con reconocidas propiedades iluminadoras y antimanchas,  puede presentarse de forma hidrosoluble  como ácido ascórbico o liposoluble como palmitato de ascorbilo
  • Niacinamida o vitamina B3. Esta vitamina liposoluble es un principio activo muy especial por sus propiedades despigmentantes, regenerantes, antiacné y contra la rosácea.
  • Antocianinas, y responsables del color rojizo del hibisco, los frutos rojos y la granada.
  • Polifenoles, con capacidad antiinflamatoria y presentes en el aceite de oliva virgen extra y en el té verde

 A veces, estos antioxidantes los podemos encontrar en los propios aceites (tanto el aceite de oliva como en de argán son muy ricos en vitamina E, el de arroz en gamma orizanol) o en extractos vegetales como el de romero o el  de té verde, con lo que ya no se hace necesario incorporarlo con otras fuentes. No obstante, por sus propiedades antienvejecimiento, siempre es interesante jugar con un tándem de antioxidantes que también protejan la piel del estrés oxidativo. He de destacar que no conviene abusar de los antioxidantes (ni en cosmética ni en la dieta) ya que podríamos provocar un efecto contrario.

¿Entonces, qué hacemos a la hora de formular?

En el momento que un cosmético tiene agua, va a necesitar un conservante, un antimicrobiano. De no ser así, podría durar en la nevera aproximadamente una semana. He visto muchas recetas de tónicos y cremas en las que se utilizaba vitamina E como conservante, lo que es un error garrafal si vamos a darle más de una semana sin refrigeración, ya que como hemos explicado es un antioxidante que no tiene la capacidad de inhibir el crecimiento microbiano. Los cosméticos anhidros pueden prescindir de conservante ya que es más difícil que los microorganismos crezcan en medios sin agua.

En cambio, en emulsiones y en cosméticos con fase grasa (especialmente aquellos ricos en grasas insaturadas), se hace necesario el uso de un antioxidante que evite el enranciamiento de los ácidos grasos para prolongar la útil.

Por supuesto,  en muchos preparados es recomendable usar ambos ingredientes, sobre todo si tienen tanto agua como aceite en su composición o si queremos aprovechar sus propiedades sobre la piel.

Espero que esta entrada os haya despejado dudas a los más principiantes. ¡Un abrazo!

 

Diseño sin título (2)

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6 pensamientos en “Conservantes y antioxidantes en cosmética natural

  1. Hola! Muchisimas gracias por la info de verdad, me ha aclarado mucho ya que quiero hacer una crema facial con arcilla rosa asi que utilizaré Leucidal. Me gustaría preguntarte qué cantidad de Leucidal debo añadir en relación con el agua que utilice. Aunque al final del video dices algo que también me ha dejado duda, dices que para cremas hay que utilizar antioxidantes hiposolubres, tendría que utilizar tambien en esta crema si no lleva grasas?

    La receta que he visto lleva 3 gotitas de aceite de Jojoba, he pensado en cambiarla por aceite de argan ya que dices que es muy buen antioxidante, estaría bien si utilizo aceite de argan (3 gotas) y Leucidal (sin ningún antioxidante)?

    Siento tanta pregunta, estoy empezando y me sugen muchas dudas a la vez que tengo muchas cosas confusas jeje, muchas gracias te visitaré más a menudo!! Un abrazo!!

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